Maraton de Madrid 2013; Octavio

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Todo se remonta a la llegada del maratón de Donosti a finales de 2012. “No volveré a correr otro maratón”. Esas fueron mis primeras palabras a Luismi y Christian al encontrarnos en el estadio de Anoeta. Pero el sufrimiento se olvida y te quedas con lo bueno y antes de que terminara 2012 ya estaba inscrito al maratón de Madrid.

Esta crónica empieza mirando hacia el pasado buscando que se repita en el futuro. Me explico y empiezo por el final. Este maratón ha sido el que más sufrimiento me ha provocado y, por tanto, espero que con el tiempo se me olvide y me quede con lo bueno.

Tras un breve descanso navideño, comienzo la preparación del maratón con varios objetivos intermedios: media de Getafe, media de Salamanca y media de Madrid. Reconozco que estas tres medias, junto a la media de Babilafuente (Salamanca), son las que más disfruto y ya avanzo que serán mis objetivos de esta temporada junto a otro maratón en primavera. Sí, sí, otro maratón; el quinto!

No me enrollo. Desde la media de Getafe comienza el entrenamiento con el objetivo de Mapoma entre ceja y ceja. Esos meses transcurren sin incidencias destacadas. Solo molestias en las lumbares, pero nada importante. Ya en la última semana molestias en la tibia izquierda, pero probablemente más debidos a los nervios que a una lesión. Esto me lo confirma la fisio que me dice que me encuentra muy bien muscularmente.
El Twitter al rojo vivo, intercambiando ánimos entre los seguidores así como el whatsapp.

Y llega el día D. 28 de abril. Previsiones meteorológicas malas, principalmente por la lluvia y el viento, ya que yo prefiero correr con frio. Al final no aparece la lluvia, pero sí el viento.

Octavio y Chistian

Octavio y Chistian

Los Kampas nos juntamos en la calle Barquillo como viene siendo habitual. Últimos comentarios para decidir finalmente correr en tirantes, sin camiseta de compresión. Nos colamos para poder dejar las bolsas en las furgonetas (mala organización), un pis y al “corral” como denominó la organización. Un breve calentamiento, un minuto de silencio y una pitada a la alcaldesa preceden a la salida. Recuerdo perfectamente mis salidas de los anteriores maratones. Con Vega y Christian en Valencia; con Pedro y Vega en Madrid y con Luismi, Pirri, Christian y Manu en Donosti.

Compartimos Castellana con los corredores del 10k y la media. Juanlu, Juan Carlos y yo a nuestro ritmo charlando. Juan Carlos decide coger su ritmo y nos deja solos. Nosotros manteniendo el ritmo, al principio más lento de lo esperado pero sabiendo que desde Cuatro Caminos lo recuperaríamos. Más o menos así fue.

Pero bajando por Guzman el Bueno empiezo a notar un dolor familiar en la rodilla derecha. Un dolor que ya hace años me impidió correr dos maratones. Es el km 15, 27 para meta. Va a ser demasiado. En las bajadas puedo soportar el dolor pero en el llano es insoportable. Se lo comento a Juanlu. No quiero preocuparle pero yo sé que el dolor ya me va a impedir cumplir objetivo de 3:15.

Bajamos por Fuencarral, Gran Vía – llena de gente donde estaba Eva para animarnos -, Callao, Sol, calle Mayor,…; por allí, con todos los ánimos, la rodilla no dolía. Parecía que volábamos. Qué fácil correr así! Pero pasamos el palacio real para subir por Génova y el dolor se incrementa. En un primer lugar, en la media debían estar mis padres. No

estaban, si los hubiera visto me habría quedado con ellos. Pero no estaban. Le digo a Juanlu que vamos hasta Príncipe Pío donde nos espera Christian. Llegamos, le decimos que voy fatal. A la entrada de la casa de campo Juanlu se marcha sin incrementar su ritmo. Me toca sufrir. Tenía que encontrar una solución y ésta pasaba por un fuerte vendaje de la rodilla. Vemos a dos motos del Samur. Me la vendan pero no tienen reflex!. Tardan un mundo! Pasan compañeros del Tierno.

Con el vendaje parece que la rodilla aguanta. No duele tanto y me permite aumentar un poco el ritmo. En el puente del zoo conseguimos un bote de reflex. De vez en cuando tenemos que parar para rociarme la rodilla. El vendaje se empieza a soltar. Ahora necesitamos esparadrapo para sujetarlo. Ninguno de los sanitarios que preguntamos tienen.

Viene la parte de subida. Christian está constantemente pendiente de mí. Que si agua, isotónica, reflex… Me marca el ritmo, me anima. La rodilla no se me quita de la cabeza porque de respiración y pulsaciones voy fenomenal. Tenemos que parar para que Christian me ponga y ate el vendaje.

Vemos el Reina Sofía a lo lejos. Ya no puedo abandonar. Enfilamos Alfonso XII. Última parada para echar reflex. Ya en Alcalá están mis padres. Por unos metros no me duele. Mi madre me conoce y sabe que voy sufriendo. Le hago señas a la rodilla.

Entramos en Retiro. Que lujo. Christian me deja. No le dejan pasar. Una pena. Le doy unas gracias y le dejo atrás. Me duele pero tengo que llegar dignamente. Oigo mi nombre. Luismi y Chema me jalean. Les veo fugazmente. Levanto la cabeza y veo el crono: 3:29. Me sorprende. Pensaba que después de parar 6 veces me iría al 3:40. Acelero para intentar no pasar de 3:30. Lo consigo. 3:29:41. Pienso en lo duro que ha sido. Estoy fastidiado por no cumplir objetivo.

No quiero terminar esta extensa crónica sin agradecer a todos los que habéis estado en algún metro al lado mío durante este entrenamiento y después carrera. A todos los Kamparredores, un klub de amigos ante todo. En especial a Christian, Vega, Luismi, Juanlu, Juan Carlos, Pedro, Manolo, Pirri, Prodi, Manu, Chema, José Antonio, Alex, Miguel, Rivera, Carabias, Nanín, Mateo, Rober, ….; a todos! Y a Eva!! Tampoco quiero olvidarme de un nuevo colega charro, José Antonio de Solorunners by Rafa. El Twitter nos ha permitido conocernos y ya hemos hecho varios centenares de kilómetros juntos. Y los que nos quedan.

 

¿Grupeta para Barcelona? ¿Quién se apunta?

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3 comentarios en “Maraton de Madrid 2013; Octavio

  1. Qué merito tienes Octavio, en terminar así una maratón. Pero esto demuestra lo que te gusta este depote, y los huevazos toreros que tienes. En el siguiente, te desquitarás, y no me refiero al tiempo que es lo de menos, si no a la sensación de disfrutar de una maratón, y no sólo sufrirla. Además, una maratón no es sólo ese día, sino los cientos de km q llevas antes entrenando.
    Un abrazo, y a ver si compartimos uno el año que viene

  2. Fíjate, que no corro mas, pero ya van 5 y los que quedan, el maratón es grande,pero los corredores lo hacen mas grande

  3. Bueno Octavio, una más. Cada una con lo bueno y con lo malo dejan su impronta…aunque esta sea épica y sufrida. Enhorabuena porque si en esas condiciones no abandonaste…tienes muchas más en el fututro para disfrutarlas.

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