“Baño bautismal” con los Kamparredores

Y así fue….todo un baño, ¡de agua y de barro!! Día gris para tan gran acontecimiento… ¡soy una Kampa! Pero para ser justos, mi estreno con los Kampas viene de más atrás. Comenzó con la Medio Maratón de Coslada, donde mis dos grandes liebres y unos súper Kampas, Jero y Cristián, decidieron acompañarme en el reto de ganar el campeonato de Madrid de Medio Maratón. Como no podía ser de otra manera, ¡reto conseguido!. Así es que, chicos, un millón de gracias a los dos porque además de llevarme al triunfo hicisteis que fuera una de las carreras más divertidas que recuerdo a pesar del frío, el aire, el sufrimiento…

Pero me centro en mí debut oficial con camiseta de los Kamparredores . Cómo me dijo Jero: “qué mejor carrera para estrenarte con nuestra camiseta”. Y encima territorio Kampa por excelencia. Y así nos lanzamos a por la VII Vuelta a la Casa de Campo y gran premio de turismo de Tailandia (ya sólo el nombre cansa de lo largo que es…), que para los que amamos la Casa de Campo es la vuelta a la Tapia de toda la vida, ¡jejeje!.

Natalia junto a Jero, Christian, Pirri, Vega y Jose Antonio

Natalia junto a Jero, Christian, Pirri, Vega y Jose Antonio

Cómo decía al  principio, día gris y lluvioso, con más ganas de quedarme en la cama que de ponerme a correr. Es la sensación que tuve hasta que nos colocamos en la salida (los primeros, para controlar a las chicas. Mi objetivo: hacer pódium). Y así, casi sin darnos cuenta, ya estábamos corriendo. Salida muy rápida, de hecho creo que se nos fue un poco de las manos, ¿no Jero? Pero es la estrategia, ir de las primeras para tener controladas a las chicas. ¡Y funcionó!  Cuando me quise dar cuenta estaba sola, ninguna chica a la vista…sí, ¡iba la primera! Ahora había que aguantar y esperar que los primeros kilómetros muy rápidos no me pasaran factura.

A pesar de la relativa tranquilidad de verme primera y no sentir a la segunda pegada a mi espalda, la lucha comenzaba, y ésa era entre la Tapia y yo. Las cuatro grandes cuestas de la Casa de Campo estaban por venir acompañadas de unos cuantos sube y bajas de los que te rompen las piernas,  aderezado todo ello con charcos, barro (como escurre el jodío…) y la lluvia que nos acompañó durante todo el recorrido.

En este punto, se cruza en mi camino otro Kampa (más que cruzarse me recoge) que al grito de Jero se queda a mi lado para acompañarme desde el kilómetro 3 hasta el final. Un millón de gracias Raúl Vega por ir “cantándome” cada centímetro del recorrido y por tus sabios consejos de corredor experimentado de la Casa de Campo (ahí se nota quién entrena duro dentro de los muros de la Tapia y quién no). Llegamos a los 2 últimos kilómetros, todo asfalto. Me siento segura, con fuerzas y con confianza y aprieto con rabia para intentar recortar todos los segundos que pueda a ese crono que puede llegar a ser muy desagradecido por lo duro del circuito. Y entrada en meta: 1h 12’16”

Natalia en el podium como ganadora de la categoría femenina

Natalia en el podium como ganadora de la categoría femenina

En fin, objetivo cumplido. Gané la carrera. Gran emoción, pues éste era un reto personal…era mi especial batalla, esto era entre ella y yo: Casa de Campo, nos volveremos a encontrar el próximo año…

 

Por último, muchísimas gracias a los Kampas por su cálida acogida. ¡¡Espero que ésta sea la primera de muchas victorias con vosotros!!

Y por supuesto no se me puede olvidar dar las gracias a mí gran entrenador, Jesús. Por sus entrenos, su paciencia, su aguante, por saber cuidarme y entenderme y por mil cosas más. Sin él, esto no sería posible…

 

Natalia.

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Un comentario en ““Baño bautismal” con los Kamparredores

  1. Enhorabuena Natalia, esta es la primera de muchas carreras con la zamarra Kampa, pero no hace falta que ganes todas, que te vamos a querer igual

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