Maratón de Valencia, historia de un debut…

Como bien sabéis, no soy muy proclive a escribir crónicas, quizás porque creo que todas las carreras requieren de cierto numero de días de reflexión para poder sacarles el jugo y al final ese tiempo acaba por desinflar el ansia por la narración, o quizá, como me gusta pensar a mi, porque prefiero quemar zapatilla a tinta de bolígrafo (sigo siendo de esos nostálgicos que pensamos papel y boli en mano). Sea como fuere, creo que un debut en maratón de asfalto bien merece cambiar la norma, bueno, eso y la presión de equipo  que también juega un papel importante (creo que si no la hago no podre volver a sentarme en un coche con ellos).

Por deformación profesional o romanticismo, llamadlo como queráis, no puedo empezar a contar algo sin hablar de su entorno y el de esta carrera se remonta al 1 de Agosto. Primer día en que me calce las zapatillas después de un tiempecillo parado, por lo que podríamos llamar una lesión que llevo al traste el objetivo mas importante de la temporada pasada y además de segunda manera consecutiva, pero esa es otra historia.

Corría el primero de Agosto,  plan de entrenamiento en mano, con las zapatillas en los pies y junto al hombre con el que me iría a cualquier guerra, “Moi el espartano”, forjado en más de una batalla, esplendido en calidad humana y con una capacidad mental para recomponerse ante la adversidad propia de un auténtico guerrero. Como ya imagináis, con esta combinación de factores todo pintaba bastante bien, pero si a eso le juntas que comenzábamos a compartir entrenos con el bueno de Rubén (mas adelante entenderéis porque lo del bueno) que estaba rebosante de alegría por empezar a dar pasos hacia el maratón (que años atrás le vio nacer al mundo de los maratonianos), ya tendréis claro que todo fue muy fácil, por lo menos durante ese mes.

Fuimos creciendo en entrenamiento y el último finde de Agosto nos fuimos a compartir el 10k de Sotilo de la Adrada con mis papis atletas, Marcos  y algunos amigos mas. Allí todo salió redondo, carrera un poco corta de medida, pero con una cuesta de esas “anticorredor” que hay que subir tres veces para mayor suplicio. Nos metimos en sub40 y con la sensación de no habernos vaciado en exceso, lo que  desato mis primeras conversaciones serias de la temporada con Luismi,  mi ENTRENADOR y lo pongo con mayúsculas porque es parte fundamental en esto, él pone la cabeza en esta dualidad (casi podría decir trio en este caso) en la que yo solo sé poner corazón.

Estas conversaciones desembocaron en que teníamos que seguir creciendo o bajar el pistón, porque no podríamos aguantas así toda la temporada. Decidimos meter  el objetivo del debut en maratón en Valencia, pensando en coger experiencia rodándolo entorno a 3h 30min de cara a poder competir con un poco mas de garantías en el maratón de Sevilla, objetivo importante del año.

Asique ya con el nuevo plan de entrenamiento, con el objetivo de Valencia claro y ahora si que si junto a Rubén comenzamos a entrenar, cumpliendo todos y cada uno de los entrenamientos pautados, eso si,  más que junto a Rubén diría que detrás de él, porque no había forma de salir de ahí ni un momentito, de echo había momentos en que ya me daba hasta vergüenza y me autoproclamaba la rémora de la casa de campo, pero fijaos si es bueno, que aun hoy si le preguntas diría que esto es mentira, que de vez en cuando le hablaba y todo.

Fueron pasando los entrenos y ya empezábamos a repetir de memoria todas las claves de tiempos, km y compañía: lunes Moi, miércoles solo, jueves Santa Rita, Sábado y Domingo Rubén,  cosa que aunque parezca una tontería, para mi era de lo mas agradable, ya que yo y los planes nunca nos hemos llevado demasiado bien y esto demostraba que por una vez nos estábamos entendiendo y hasta casi diría que queriendo.

Llego como intermedio la media maratón de Ávila y aunque pensábamos que el perfil seria más favorable  salí de allí con muy buenas sensaciones, a pesar de lo que decía el crono. Desde ese momento y en adelante sólo faltaba acabar ese calvario de ritmo y km que Luismi nos había servido tan cariñosamente a través de hojas de Excel y que Pirri (el segundo entrenador de ese tándem perfecto que hace que todo fluya) administraba con maestría km a km en la casa de campo. Todo fue llegando, momento de estar destrozado, momentos de buenísimas sensaciones, de alegrías  y de preocupaciones. Faltaba poco y había que tomar decisiones y estaba claro que el objetivo no podía ser 3h 30min, pero como me dice Luimi, la decisión del ritmo tendría que tomarla y yo probablemente  el día del maratón al despertarme y a eso me agarre.

Junto a Rubén y Zaida en la media de Avila

Junto a Rubén y Zaida en la media de Avila

Pasaban los días y ya estábamos en la semana del maratón momento que te da tanto tiempo libre que no sabes ni que hacer con la vida, pero que medio llene con todas las cosas que había dejado de hacer desde agosto. Ratos de charlas y cenas con los amigos, conciertos, conversaciones con mis ENTRENADORES, que sin duda recordaré siempre, sobre todo una con Pirri, en la cual con muchísimo cariño me dio una barrila tremenda sobre los ritmos en maratón y su experiencia, lo cual puedo afirmar que me hizo poner los pies en el suelo y ser mucho mas realista de lo que había sido hasta ahora.

Con todo esto nos plantamos en Valencia en busca del “Cuco perdido” y en cuanto me bajo del coche a saludarle se me sube el gemelo y si yo ya venia nervioso, me empiezo a poner enfermo, menos mal que Zaida, Jero y Rubén ya expertos en estas lides consiguieron inundar todo con su normalidad y que el día no fuese insufrible. Comida y partido de por medio llegamos a la noche pensando en la batalla del día siguiente.

Kamparredores rumbo a la salida del maratón

Kamparredores rumbo a la salida del maratón

Nos levantamos y comenzó el día con desayuno, ir a buscar un autobús que nunca apareció, mensajes de whatsapp con la organización para gestionar el taxi y poco después me veo entrando en los cajones de salida rodeado de una marabunta que no hace mas que ponerme nervioso y si eso sumamos que me toca ir a un cajón distinto que Rubén y Jero…  ya estoy con una presión encima que no puedo gestionar. En mi cajón han empezado a quitar vallas y todo el mundo se esta colando hay gente con dorsales de muchísimos colores y por el aspecto y las conversaciones tengo claro que no van a correr a mi ritmo. No sé donde meterme, mi estrategia era clara pegarme a Rubén y antes de empezar la carrera ya se había esfumado, ¿que podía hacer?.

Chema, Rubén y Jero antes de tomar la salida

Zaida, Chema, Rubén y Jero antes de la salida

Pienso en no salir ni a correr e incluso intento salir del cajón, estoy desbordado, pero al final por la imposibilidad de salir de allí con la cantidad de gente que hay lo descarto y con esto comenzamos a movernos, caminamos bastantes metros, empiezo a correr y parece que me relajo un poco, durante los primeros 3km y medio voy a tirones y no consigo ni de lejos acercarme al ritmo que tenia marcado, me estoy volviendo loco, pero al ver a varios corredores que deciden correr entre las vías del metro de Valencia no me lo pienso dos veces y me uno y empiezo a sacar ritmos mejores, parece que me relajo un poco mas, quiero empezar a recuperar el tiempo y empiezo a apretar, pero ahí estaba esa conversación con Pirri, “en el maratón si te pasas la pagas” y así con este pensamiento empecé a rodar en torno a 4´15´´ el km.

Me sentía a gusto y los km empezaban a volar casi por arte de magia, de repente veo a Jero delante, voy mas rápido y simplemente pude saludarle, pocos metros después mi Cuco de la guardia, mi productor, el que tenia claro donde tenía que estar, ese gel que marca un nuevo bloque de la maratón , pero sobre todo esa cara amiga que estas deseando ver . Km 15 todo en su sitio y por fin estoy disfrutando de la batalla con el monstruo.

De ahí al km 25 pasa todo muy deprisa, como diría Cuco,  “hasta el 25 es momento de ir silbando y esperar la que llega”. Vuelvo a ver su cara, me pregunta por sensaciones y ritmo, voy entero y el ritmo lo tengo  ya dentro, me proyecto a sub 3h 3min  y todo sigue avanzando, no dejo de pasar corredores, todo marcha. Poco después otras caras conocidas de esas que te alegran el momento Blanca, María, Andrea y Cris, que no se como lo hacen pero rodeadas de una multitud consiguen que solo se les oiga a ellas. Seguimos creciendo y todo en su sitio.

Llegamos al km 38 y empiezo a sufrir bastante, me molesta  la planta del pie, pero tengo claro que es aguantable, se me empieza a ir un poco el ritmo, pero no demasiado, toca sufrir, penar durante unos cuantos km y seguir avanzando. Vuelven a aparecer los rostros mas dulces del mundo, mis compañeras de equipo, menudos gritos y menudos ánimos, aunque se nota claramente que mi cara les preocupa, casi consiguen disimularlo. Con esta gran ayuda seguimos manteniendo ese ritmo que habíamos bajado previamente unos segundos y nos mantenemos ahí y por fin de nuevo aparece Cuco, que corre junto a mi diciéndome 800m los tienes ahí, es un tiempon en debut Chema, marcón curradisimo y sigo avanzando hasta la meta lo mas rápido que pude en ese momento.

Chema entrando en meta

Chema entrando en meta

Por fin META, 3h 3min 38seg,  estoy roto y lo primero que hago es pedirle un abrazo a la muchacha  de la ambulancia que tengo al lado, necesito cariño, pero sobre todo estirar el gemelo y ella me ayuda. Me dan mi medalla y horror tengo que subir 4 escalones, necesito ayuda para ello, pero prueba conseguida, soy Finisher.

De ahí y hasta la llegada a casa son todo felicitaciones y buenas noticias, bueno o casi todo, pero ese día ya no se podía empañar, el trabajo estaba realizado con éxito y había que celebrarlo como se merece junto al máquina de Manolo, Paloma, la familia del RC y esos Kamparredores buenos que te enseñan este noble arte de correr. Poco después coche lleno de risas e historias y a casa con el firme pensamiento de que como tantos locos voy a repetir.

 

Chema Almendro

Anuncios

6 comentarios en “Maratón de Valencia, historia de un debut…

  1. Joder Chema menudo debut, tu tienes madera para esto, a ver si vuelvo al asfaltó y corremos juntos algún maratón. Ahora a descansar y a por Sevilla

  2. Enhorabuena Chema!!
    Debut impresionante! Eso si, por los entrenamientos que te estaban saliendo algunos, ¿verdad Jero?, ya lo veían venir.
    El sub 3h está muy cerca.
    Un abrazo

  3. Aúpa Chema pedazo de debut, por la parte que me toca sólo te puedo aportar mis experiencias. Pero como tú mismo irás comprobando no siempre el aire sopla a favor, solo hay una cosa que no falla y es la constancia, disfruta de ello
    Ale pues¡

  4. Chema eres muy grande, despues de leer tu crónica, me entran dudas sobre si eres mejor narrador o atleta. En cualquier caso sublime en ambas facetas. En navidades reservame un rodaje y unas cerves. Saludos.

  5. Sólo puedo decirte que te quiero corazón y que tus bellas palabras me han hecho que se me salten las.lágrimas.

  6. Amigo Chema, sólo tengo que decirte un par de cosillas:
    1a Que para nada has ido toda la preparación detras de mi!!
    2a Que un tio grande como tú,no podia debutar en maratón nada mas que por la puerta GRANDE!!!

    Pd. En otoño de 2017 hay que cerrar el circulo,hacer la carrera juntos y sub 3.00.

    Un placer compartir kms

Los comentarios están cerrados.