Maratón de Madrid

    Esto es un intento de crónica de MAPOMA, pero sin ganas de ser muy pesado, me gustaría plasmar mis sensaciones de esta preparación.

30 de Enero después de la media de Getafe con buenas sensaciones y una marca discreta (para lo que vendrá después) nos plantamos en la 1ª semana de febrero, donde empezaba lo duro, unas semanitas de subir y subir garabitas.

La media de Latina 1.28.30 me deja buenísimas sensaciones y las primeras conversaciones sobre lo que puede ser un gran MAPOMA.

Las siguientes semanas, han sido increíbles, tiempos en series rapidísimos a los que nunca antes había llegado.

 La media de Alcalá 1.26.28 nos deja un poco fríos a todos si bien, es una rebaja de 1.50 a mi mmp, no es la marca que te mete dentro de los márgenes para bajar de las 3 horas, con lo que las siguientes conversaciones con: Luismi, Pirri, Edu, Jero, Christian, Moi, Chema y Cuco son sobre que debo arriesgar. La charla con Luismi del jueves me termina de convencer, ritmo de salida 4:10 y a partir del 30 a luchar.

___ Después de todo este rollo (no os durmáis que viene lo bueno 😉  el día D, momento de plasmar el trabajo_____

Rubén en la feria del corredor

El viaje del barrio a la C/Barquillo con Jero  (anímate  que tomaste la decisión adecuada) y Zaida, dos grandes de esto, y no me refiero solo al atletismo que también me refiero a la vida, me suelta los nervios que arrastro desde los días previos, allí nos encontramos con Pirri y Edu. Paseo hasta el Retiro y nos juntamos con el resto de KAMPAS: Octavio, Luismi, Loreto, Rocio, Moi y todo el gran destacamento de compis del R.C, fotos de rigor y al ropero.

Kamparredores preparados para la Maratón

Se acerca la hora, bajamos a la salida me coloco en mi cajón junto con Diego, disparo y a correr.  Enseguida estamos junto a Pirri y Edu todo marcha… antes de Nuevos Ministerios se une Manolo a la grupeta, ya estamos todos.

Grupeta Kamparredora

Tras unos cuantos km de conversaciones sobre los ritmos que marca el GPS de cada uno, llegamos al km 15, primer punto donde estará Toñi, mi “community manager” y mi TODO.

     Pasamos la parte chula de la carrera: Callao, Sol ,Plaza de Oriente y enseguida la media 1.29.10 vamos muy cortos para el sub3. En la bajada del parque del oeste se rompe el grupo, Edu y Diego hacen parada técnica y Pirri se me escapa…

Avenida de Valladolid y las sensaciones no son las mejores, a lo lejos veo a Christian que me indica que a la derecha esta Toñi y me grita: “CARRERÓN RUBÈN CARRERÓN”,  les digo que voy fatal…

Toñi se encarga del avituallamiento

Entramos en la Casa de Campo, veo a Pirri como a 100 metros por delante y tras un ligero intento de tratar de llegar junto a él…ya estoy en el KM 28, momento de tomar el gel que parece que me da un poco de alas.

    Llego a la cuesta del lago, escucho como gritan a Pirri los compis de R.C, (gracias a todos, recuerdo muchas caras de los que estabais allí pero para no olvidarme de nadie no os nombraré).

    Bajada por Avd. Portugal y otra vez está Toñi,(la deje bastante preocupada en P.PIO)la tranquilizó, desde aquí y hasta que vuelva a ver a Toñi al final de Virgen del puerto, la parte más fea de MAPOMA.

 Km 35 final del pasillo verde y saco la pulsera que hizo Chema para Valencia, tiempo de paso sub3 indica 2.30.00 yo paso por ahí en 2.29.22 ya tengo claro que es imposible y que tendré que pelear la mmp, sigo corriendo como puedo en torno a 4.50-4.55 y me planto en el km 41, 2.58 en mi reloj hay que apretar, aprovecho la bajadita y entro en Retiro, veo los arcos 1° 2° y el 3° que es el bueno, 3 horas 3 minutos y 29 segundos mmp algo es algo ¿no?

Rubén entrando en meta

Con esta cara de satisfacción cruzo la meta de la que creo ha sido la maratón que más y mejor he preparado, así que Odín hizo justicia.    .

El momento de dar las gracias:

    A Toñi por nuestra vida juntos y lo que me ha cuidado en esas últimas semanas de achaques maratonianos.

A todos y cada uno de los que me habéis convencido que tenía un gran momento de forma y que debía arriesgar.

A los que estabais por las calles o en meta animando Christian, Natalia, Vicente ,compis Deportes Madrid R.C, Maryam, Adrian y mi hermano dormilón Adri.

A Luismi por el “Sheldon Project” y que con su cara de alegría cuando le conté la marca, me lo dijo todo.

Y a Pirri por todos los Km compartidos en carrera y fuera de ella, mucho de lo del domingo te lo debo a ti.

  Ahora a por BENASQUE!!!

   Rubén

!!! SI  SE CREE Y SE TRABAJA, SE PUEDE !!!

Maratón de Sevilla

Empiezo la crónica de la Maratón de Sevilla un poco antes de la propia Maratón, porque para mí la Maratón ha sido la culminación de una serie de entrenos con los amigos corredores.  En especial los primeros entrenos del año con Chema y con Rubén que iban camino de su Maratón valenciana, y después de los compis Sera y Kike con los que hice la mayoría de los entrenos pero sin olvidar al señor Martinez, a Meme-Man (más conocido en su casa por Diego), a Marcos con sus tertulias futbolísticas, a Fernando con el que coincidí al final, a Jasi y sus geniales ocurrencias,  a Rober y sus mallas de comecocos, a la única mujer de los entrenos, Terecientos, y a todos con los que suelo coincidir esporádicamente por mis horarios de entreno en la casa de Campo y que dan esa nota de color y ánimo a los entrenamientos. Por supuesto nota especial a los que nos acompañaron y animaron en Sevilla. Va por todos vosotros¡¡¡

 

Lo principal fue que tenía tres objetivos y a mí se me cumplieron de sobra, a saber: reducción de peso, dominar la carrera y de paso mejorar el tiempo respecto al año pasado. Pero cómo le dije al Mister Luismi recién acabada la carrera, lo mejor de todo es que me he quedado con ganas de más. De entrenar más, de entrenar más fuerte, de hacer más carreras y de seguir mejorando y pasándomelo bien.

 

La carrera en sí comenzó en el tren. Nos juntamos una banda en el tren de ida a Sevilla y empezamos a calentar motores en la estación. Viaje comedido en el que tuve que hacer de tripas corazón y no irme a tomar unas cervezas con los compis al vagón restaurante. Fui bueno y me quedé tranquilo en el sitio. Por la noche quedamos la banda ferroviaria y las bandas que habían ido en coche y nos fuimos todos a cenar. Y lo mismo, fui bueno y pronto a la cama. El Sábado por la mañana lo dedicamos a ir a la Feria del corredor. Mucha gente que hace que se pase la mañana en un periquete, pero no me llama la atención nada de lo que veo. Excepto una cosa, nuestro gran compañero César, al que había visto poco más de una o dos veces en un año y en este Sábado vi tres veces. La primera en la entrada de la Feria del corredor, y más que verle le reconozco por su tono de voz inconfundible. La comida la hacemos todos juntos, pero los maratonianos nos ponemos en una mesa aparte para ver si nos pueden servir antes e irnos a echar un rato. Y en mitad de la comida vuelve el gran César. Estábamos en el mismo restaurante y en el mismo apartado¡¡¡Increíble¡¡¡¡.

Siestecita de rigor y paseo por el centro histórico de Sevilla, y al entrar en la Plaza de España….¿A que no adivinan quién estaba??, pues si, el gran César. El día concluye pidiendo unas pizzas ya que se nos ha hecho tarde y no nos atienden en ningún restaurante. Pero la cena en la terraza de la casa y echando unas risas nos carga las pilas. Ánimo a tope. Se nos ha hecho un poco tarde, cada uno a su habitación de manera precipitada. Preparo las cosas y últimos ajustes antes de dormir. Los isquios están cargados y el dolor del pie izquierdo ha vuelto y no parece que se vaya a pasar. Un masaje y a dormir. No extraño la cama y duermo bien. Madrugón para empezar la fiesta sevillana. Salimos y la primera tarea es buscar un taxi. Entre los que acaban la fiesta nocturna y los que intentamos llegar al Maratón no hay taxis. Los nervios afloran y ya voy tomando nota para siguientes carreras. Hemos ido tarde a todo, a la cena, a la carrera. Conseguimos un taxi en un brillante sprint cruzando la calle cuando Tere nos avisa y lo está parando ya. Camino a la salida me animo en conversar con el supuesto amigo de super-Jasi. En un momento que el va sacando dinero para pagar me dice Marcos que se nos ha colado en el taxi y que no le conocemos de nada. Estamos a punto de llegar a la Cartuja y estamos con una indignación que nos distrae de nuestro objetivo. Pero ya estamos en la Cartuja y vamos a los guardarropas.

Como hemos llegado con poco tiempo  no calentamos ni estiramos. Sera y yo nos vamos a nuestro cajón. De Rober, el tercer componente de esta carrera no sabemos nada. Ya le veremos que la carrera es larga. Pero seguimos sin calentar y ya estamos posicionados en el cajón. Definitivamente no hay calentamiento ni estiramientos. Cómo es una carrera larga no tiene tanta importancia como en una corta, pero entono el mea culpa. En mi caso, el estirar es imperativo y más llevando los isquios como los llevaba. Salimos y voy controlando de cerca los tiempos, tanto los isquios como la planta del pie están dando mucha guerra y le digo a Sera que ya me entonaré con el paso de los kilómetros y podremos ir más alegres. Así que la táctica escogida fue la de recoger los muebles desde el inicio. Cuando se me fuesen los dolores la carrera cambiaría, o no.

Voy notando que Sera va sobrado desde el inicio, casi siempre por debajo del 4:30 que nos hemos marcado, aunque como es el instantáneo no me preocupa, se que luego la media es ligeramente superior y si estará alrededor del 4:30. EL cuerpo de momento me respeta aunque no vaya fresco.

Sera va tenso, no habla ni hace bromas ni se presenta a medio Sevilla. No parece nuestro Sera¡¡¡ Denota que va a ir a por todas. Eso me gusta, pero ya voy afrontando que en breve el tirará y yo me quedaré. Pero hasta ese momento nos vamos animando mutuamente y voy controlando el reloj para no irnos por arriba ni por abajo en el crono. Todo bajo control, con dolores y sin frescura pero llevo todo bajo control, exprimiéndome pero sin sufrir en exceso. Y el que sea llano ayuda una auténtica barbaridad. Pasa el 5K y el 10K y los dolores no se van. Ya tengo claro que va a tocar sufrir, lo que no se sabe es cuánto. Esta carrera la tengo que correr con la cabeza. Eso me hará llegar al final. Los entrenos harán el resto.

En el 16k subidón, vemos a todos los amigos que nos han ido a animar y me invade una alegría inmensa. Beso a mi mujer que me da un subidón anímico y aceleró para coger a Sera, me doy cuenta que ya está Jero con nosotros. Jero nos habla y nos va contando la carrera. Nos hace de liebre, pero además de psicólogo y en mi caso de paraviento. Nuestra diferencia de tamaño hace que me pueda “esconder” detrás de él. Pasa él a controlar los tiempos, se pone delante de mío y le cojo la rueda. Y me convierto en la rata del Guadalquivir, cojo el rebufo y dejo que me lleven entre los dos mientras me van dando ánimos y preparando para todos los baches, curvas y rectas que tiene la carrera. Pero es que entre Sera y Jero se saben hasta las motas de polvo¡¡¡¡ En el camino nos hacemos compañeros de fatiga de un salmantino muy majo. Que además, si no recuerdo mal, hacía de globo en otras maratones.

Moi en acción

Pasamos  el estadio de Betis y primer mazazo, ver a Rober Villas en un punto de avituallamiento parado. La verdad es que ver a un compañero parado no da buen rollo. En esos momentos pensé que había recaído en la lesión y que tenía que abandonar y lo comentamos Jero y yo. (En la comida posterior, hablando con él, me contó lo sucedido y menos mal que  no hubo lesión)

 

No sé en qué kilómetro, pasado el 21 pero antes del 27, les pido a los compañeros de fatigas que relajen un poco. Van ligeramente fuertes y noto que me tengo que esforzar y aún queda mucha carrera. En el 27 Sera decide salir y empezar a correr. Yo me siento aliviado, me sentía culpable de ir  frenándole. Me quedo con Jero y el compi salmantino que llevaba varios km con nosotros. Empiezo a notar las piernas tensas por el km 32,pero eso no es lo peor de este kilómetro. En ese kilómetro nos encontramos a Kike andando y le decimos que se enganche. Nos cuenta que se ha puesto muy malo y que ha tenido que parar,  yo me quedo flipando. No entiendo nada y me da un escalofrío el cuerpo. Adelanto el último gel del 35 al 34 para ver si me recupera. Empezamos a entrar en la plaza de España y tengo que hacer un análisis profundo porque veo que estoy “chopped total”. Los cuádriceps se me han quedado rígidos y cualquier rastro de frescura es un espejismo. Relajo definitivamente para irme recuperando. Sé que aunque quedan unos km lo tengo en el bolsillo, y es el momento de cumplir mi objetivo de que no se me vaya la cabeza. Jero me anima diciéndome que ya solo me queda “un laguito” y que está hecho, jejejeje. Nos esperan otro grupo de amigos que nos animan, pero voy tan concentrado y extenuado que tengo vagos recuerdos de los saludos y los ánimos. Empezamos a ir por el centro y mantengo el ritmo mermado que me he marcado. No quiero mirar el reloj, sé que he hundido el ritmo pero no quiero sugestionarme y darme un calentón innecesario. Jero se despide dándome ánimos y le digo que lo tengo hecho. Yo sabía en mi interior que lo tenía hecho. Si hay que bajar a CCL o XXCCL, se baja y acabo al trantran, pero a mí no me va a impedir nadie llegar a la Cartuja. Pensamientos positivos a tope para seguir moviendo las piernas. Tengo un gel extra para una emergencia, pero evalúo y decido no tomármelo, las piernas van fritas y a lo mejor un último chute lo que me da es dolor de tripa o similar, y cualquier situación imprevista resta posibilidades de llegar a meta, así que no hay que hacer experimentos. Posteriormente vi en casa que en este tramo bajo el crono del entorno de 40 seg/km. Eso debió ser el tramo del 39K aprox. Dos hechos que hubo que dominar para que la carrera no acabase en desastre acontecieron también allá por el 39K. El primero un corredor que me empuja y casi me tira, le grito y casi damos al traste con todo. Parece mentira que en el kilómetro 39 aún pueda pasar algo de este estilo, pero por desgracia pasa. Y el segundo y más grave, Kike me dice que va mareado. Intento razonar con él para que pare, pero las ganas de llegar a la meta le pueden. Entre mi cansancio y nuestra mutua incapacidad de entendernos me frusto ya que en mi mente le están pasando mil cosas y ninguna buena. Me dice que aguanta hasta que vea a las chicas que nos van a animar en el puente de la Cartuja.  Prefiero ni pensarlo, tenemos los nervios a flor de piel y la cabeza bastante mermada así que sigo. Llega el 40.5 y en el puente de la Cartuja vemos a las chicas. Subidón moral total, pero no anímico, el cuerpo está reventado, beso a mi mujer y a seguir. En cuanto veo el siguiente aprovisionamiento me tiro a por el agua pero sobre todo a por el aquarius. Pasado el aprovisionamiento tengo claro que no debe quedar mucho, pero pienso que me harán dar la vuelta al estadio antes de entrar,  así que mantengo el ritmo. Cuando me doy cuenta estoy entrando directo al estadio, lo tengo hecho. Cuidado con la primera parte ya que está a oscuras y no quiero una caída, aunque  es cuesta abajo no acelero ni me dejo llevar. En el tartán del estadio empiezo a ver a la gente acelerar nada más pisarlo, yo mantengo la cabeza. Es casi una vuelta y no estoy para excesos. Espero mi momento. Y el momento llega, tartan azúl, la recta final. Es mi momento, miro al público y les señalo, hago unos aspavientos y después de un giro de brazo apunto a la meta.

Moi entrando en meta

Moi entrando en meta

Acelero y hago mi consabido sprint final. (3:41 de velocidad punta según el crono). Cruzo la meta y empiezo a buscar a Sera. Trabajo hecho pero es hora de ir a compartirlo con el compañero de fatigas y entrenos. De hecho me acuerdo que ni he mirado el crono en el  que he cruzado la meta y tampoco he parado el crono. Lo paro y veo en mi crono 3h 16min 10seg. Media de 4:34. Me he ido 4 décimas de segundo, pero no me importa nada. Estoy feliz, mientras voy buscando a Sera vienen a ponerme un plástico para no quedarme frio, me hacen una foto y ya en mitad de la foto oigo que Sera me llama. Abrazo con el compañero de carrera y nos vamos a que nos hagan una foto juntos.

Moi y Sera felices

Aunque físicamente no lo hemos podido acabar juntos es como si lo hubiéramos hecho. Vamos viendo cómo van llegando el resto de los compañeros, recogen la ropa del ropero, y empezamos a hablar. Chema “el salvador”  me deja parte de su ropa ya que empiezo a notar frio. Llegan las super animadoras y esperamos en el césped a estar todos para irnos. Pero mi mente pasa todo ese tiempo ausente, ya estoy rehaciendo la carrera en mi mente, buscando los fallos y los aciertos. Tengo ganas de más. Empezamos a pensar en el próximo reto, pero eso, ya es otra historia….

 

 

Moisés Gismero

SÍNDROME DE STHENDHAL

Dicen que en Florencia te puede dar un colapso de admirar tanto arte, que se te bloquea el sistema nervioso etc etc….
Lo que no advierte nadie es que correr el maratón de Florencia, te puede dar el síndrome de las gambas duras…. aunque a lo mejor tengo el honor de que le pongan mi nombre a un síndrome, aunque no sé si me convence 🤔
Del maratón en si, mi sensación es que es muy casero, una feria pequeñita, 8000 corredores más menos, y un recorrido chulo, salida y llegada en la plaza del Duomo, un poco apretados pero espectacular, tocamos todos los palos posibles, parques, avenidas, incluso sobre el km 28 cruzas una pista de atletismo, pero a mi modo de ver lo mejor es él callejeo, que es verdad que a lo mejor para un maratón no es lo más apropiado pero a mí me encanto.
Pero no nos desviemos del tema, salida buscando ritmos y sensaciones, lo primero lo encuentro rápido, lo segundo todavía ando en ello. Pero como puede ser que una ciudad que inspiró a Miguel Ángel, Botticelli, Dante etc etc. Yo no encuentre a las musas? Como diría Sabina se han olvidado de mí.

Florencia que bella es
El caso que en el km 10 ya voy raruno, ¿por favor las musas?  En el 15 las patas me duelen estoy deseando llegar a la media, aunque no tengo muy claro porqué, por que cada vez voy más dolorido, pasó en 1h28’31” voy en tiempo, pero no me engaño esto huele mal, empiezo a bajar el ritmo y ya llevo las gambas (como dicen aquí) fritas.
En el 29 echo a andar, los que no habéis vivido esta experiencia ya os la cuento yo, tu cabeza te dice no pares que es peor, tus piernas gritan “para YA”. Con este conflicto interno, paro? no paro?sigo? me voy al hotel?. Entre ese dilema y que la diferencia entre andar y correr no es apreciable, me paro en un avituallamiento cojo agua y pienso, a ver Pirri, no tienes ni idea de dónde estás, así que sigue como puedas y ya llegaras. Eso sí, intenta llevar un trote elegante dentro de las posibilidades que manejas hoy, que no parezca que te arrastras. Pues me pongo otra vez al lío, parece que la parada me ha sentado bien, empiezo a coger ritmo y me pongo a un ritmo de 4’30”, bueno por lo menos voy a maquillar un poco y así no se me hace tan largo, ¡¡espejismo!! las gambas empiezan a quejarse y otra vez a andar, trotar, andar y así hasta meta.
Pues eso, que mi 20 maratón disfrutar lo que se dice disfrutar…

Pirri junto a Jon, Charo e Ibon

Pirri junto a Jon, Charo e Ibon

Así que tendré que volver a Florencia a quitarme la malaespina, que por cierto así se llamaba el hotel, ¿sería una señal?.
Pero bueno, como a mí no me gusta tener asuntos pendientes volveré, a pegarme con el monstruo, con Miguel Ángel, con las musas y con las gambas.
Ale pues!!!

Pirri

Maratón de Valencia, historia de un debut…

Como bien sabéis, no soy muy proclive a escribir crónicas, quizás porque creo que todas las carreras requieren de cierto numero de días de reflexión para poder sacarles el jugo y al final ese tiempo acaba por desinflar el ansia por la narración, o quizá, como me gusta pensar a mi, porque prefiero quemar zapatilla a tinta de bolígrafo (sigo siendo de esos nostálgicos que pensamos papel y boli en mano). Sea como fuere, creo que un debut en maratón de asfalto bien merece cambiar la norma, bueno, eso y la presión de equipo  que también juega un papel importante (creo que si no la hago no podre volver a sentarme en un coche con ellos).

Por deformación profesional o romanticismo, llamadlo como queráis, no puedo empezar a contar algo sin hablar de su entorno y el de esta carrera se remonta al 1 de Agosto. Primer día en que me calce las zapatillas después de un tiempecillo parado, por lo que podríamos llamar una lesión que llevo al traste el objetivo mas importante de la temporada pasada y además de segunda manera consecutiva, pero esa es otra historia.

Corría el primero de Agosto,  plan de entrenamiento en mano, con las zapatillas en los pies y junto al hombre con el que me iría a cualquier guerra, “Moi el espartano”, forjado en más de una batalla, esplendido en calidad humana y con una capacidad mental para recomponerse ante la adversidad propia de un auténtico guerrero. Como ya imagináis, con esta combinación de factores todo pintaba bastante bien, pero si a eso le juntas que comenzábamos a compartir entrenos con el bueno de Rubén (mas adelante entenderéis porque lo del bueno) que estaba rebosante de alegría por empezar a dar pasos hacia el maratón (que años atrás le vio nacer al mundo de los maratonianos), ya tendréis claro que todo fue muy fácil, por lo menos durante ese mes.

Fuimos creciendo en entrenamiento y el último finde de Agosto nos fuimos a compartir el 10k de Sotilo de la Adrada con mis papis atletas, Marcos  y algunos amigos mas. Allí todo salió redondo, carrera un poco corta de medida, pero con una cuesta de esas “anticorredor” que hay que subir tres veces para mayor suplicio. Nos metimos en sub40 y con la sensación de no habernos vaciado en exceso, lo que  desato mis primeras conversaciones serias de la temporada con Luismi,  mi ENTRENADOR y lo pongo con mayúsculas porque es parte fundamental en esto, él pone la cabeza en esta dualidad (casi podría decir trio en este caso) en la que yo solo sé poner corazón.

Estas conversaciones desembocaron en que teníamos que seguir creciendo o bajar el pistón, porque no podríamos aguantas así toda la temporada. Decidimos meter  el objetivo del debut en maratón en Valencia, pensando en coger experiencia rodándolo entorno a 3h 30min de cara a poder competir con un poco mas de garantías en el maratón de Sevilla, objetivo importante del año.

Asique ya con el nuevo plan de entrenamiento, con el objetivo de Valencia claro y ahora si que si junto a Rubén comenzamos a entrenar, cumpliendo todos y cada uno de los entrenamientos pautados, eso si,  más que junto a Rubén diría que detrás de él, porque no había forma de salir de ahí ni un momentito, de echo había momentos en que ya me daba hasta vergüenza y me autoproclamaba la rémora de la casa de campo, pero fijaos si es bueno, que aun hoy si le preguntas diría que esto es mentira, que de vez en cuando le hablaba y todo.

Fueron pasando los entrenos y ya empezábamos a repetir de memoria todas las claves de tiempos, km y compañía: lunes Moi, miércoles solo, jueves Santa Rita, Sábado y Domingo Rubén,  cosa que aunque parezca una tontería, para mi era de lo mas agradable, ya que yo y los planes nunca nos hemos llevado demasiado bien y esto demostraba que por una vez nos estábamos entendiendo y hasta casi diría que queriendo.

Llego como intermedio la media maratón de Ávila y aunque pensábamos que el perfil seria más favorable  salí de allí con muy buenas sensaciones, a pesar de lo que decía el crono. Desde ese momento y en adelante sólo faltaba acabar ese calvario de ritmo y km que Luismi nos había servido tan cariñosamente a través de hojas de Excel y que Pirri (el segundo entrenador de ese tándem perfecto que hace que todo fluya) administraba con maestría km a km en la casa de campo. Todo fue llegando, momento de estar destrozado, momentos de buenísimas sensaciones, de alegrías  y de preocupaciones. Faltaba poco y había que tomar decisiones y estaba claro que el objetivo no podía ser 3h 30min, pero como me dice Luimi, la decisión del ritmo tendría que tomarla y yo probablemente  el día del maratón al despertarme y a eso me agarre.

Junto a Rubén y Zaida en la media de Avila

Junto a Rubén y Zaida en la media de Avila

Pasaban los días y ya estábamos en la semana del maratón momento que te da tanto tiempo libre que no sabes ni que hacer con la vida, pero que medio llene con todas las cosas que había dejado de hacer desde agosto. Ratos de charlas y cenas con los amigos, conciertos, conversaciones con mis ENTRENADORES, que sin duda recordaré siempre, sobre todo una con Pirri, en la cual con muchísimo cariño me dio una barrila tremenda sobre los ritmos en maratón y su experiencia, lo cual puedo afirmar que me hizo poner los pies en el suelo y ser mucho mas realista de lo que había sido hasta ahora.

Con todo esto nos plantamos en Valencia en busca del “Cuco perdido” y en cuanto me bajo del coche a saludarle se me sube el gemelo y si yo ya venia nervioso, me empiezo a poner enfermo, menos mal que Zaida, Jero y Rubén ya expertos en estas lides consiguieron inundar todo con su normalidad y que el día no fuese insufrible. Comida y partido de por medio llegamos a la noche pensando en la batalla del día siguiente.

Kamparredores rumbo a la salida del maratón

Kamparredores rumbo a la salida del maratón

Nos levantamos y comenzó el día con desayuno, ir a buscar un autobús que nunca apareció, mensajes de whatsapp con la organización para gestionar el taxi y poco después me veo entrando en los cajones de salida rodeado de una marabunta que no hace mas que ponerme nervioso y si eso sumamos que me toca ir a un cajón distinto que Rubén y Jero…  ya estoy con una presión encima que no puedo gestionar. En mi cajón han empezado a quitar vallas y todo el mundo se esta colando hay gente con dorsales de muchísimos colores y por el aspecto y las conversaciones tengo claro que no van a correr a mi ritmo. No sé donde meterme, mi estrategia era clara pegarme a Rubén y antes de empezar la carrera ya se había esfumado, ¿que podía hacer?.

Chema, Rubén y Jero antes de tomar la salida

Zaida, Chema, Rubén y Jero antes de la salida

Pienso en no salir ni a correr e incluso intento salir del cajón, estoy desbordado, pero al final por la imposibilidad de salir de allí con la cantidad de gente que hay lo descarto y con esto comenzamos a movernos, caminamos bastantes metros, empiezo a correr y parece que me relajo un poco, durante los primeros 3km y medio voy a tirones y no consigo ni de lejos acercarme al ritmo que tenia marcado, me estoy volviendo loco, pero al ver a varios corredores que deciden correr entre las vías del metro de Valencia no me lo pienso dos veces y me uno y empiezo a sacar ritmos mejores, parece que me relajo un poco mas, quiero empezar a recuperar el tiempo y empiezo a apretar, pero ahí estaba esa conversación con Pirri, “en el maratón si te pasas la pagas” y así con este pensamiento empecé a rodar en torno a 4´15´´ el km.

Me sentía a gusto y los km empezaban a volar casi por arte de magia, de repente veo a Jero delante, voy mas rápido y simplemente pude saludarle, pocos metros después mi Cuco de la guardia, mi productor, el que tenia claro donde tenía que estar, ese gel que marca un nuevo bloque de la maratón , pero sobre todo esa cara amiga que estas deseando ver . Km 15 todo en su sitio y por fin estoy disfrutando de la batalla con el monstruo.

De ahí al km 25 pasa todo muy deprisa, como diría Cuco,  “hasta el 25 es momento de ir silbando y esperar la que llega”. Vuelvo a ver su cara, me pregunta por sensaciones y ritmo, voy entero y el ritmo lo tengo  ya dentro, me proyecto a sub 3h 3min  y todo sigue avanzando, no dejo de pasar corredores, todo marcha. Poco después otras caras conocidas de esas que te alegran el momento Blanca, María, Andrea y Cris, que no se como lo hacen pero rodeadas de una multitud consiguen que solo se les oiga a ellas. Seguimos creciendo y todo en su sitio.

Llegamos al km 38 y empiezo a sufrir bastante, me molesta  la planta del pie, pero tengo claro que es aguantable, se me empieza a ir un poco el ritmo, pero no demasiado, toca sufrir, penar durante unos cuantos km y seguir avanzando. Vuelven a aparecer los rostros mas dulces del mundo, mis compañeras de equipo, menudos gritos y menudos ánimos, aunque se nota claramente que mi cara les preocupa, casi consiguen disimularlo. Con esta gran ayuda seguimos manteniendo ese ritmo que habíamos bajado previamente unos segundos y nos mantenemos ahí y por fin de nuevo aparece Cuco, que corre junto a mi diciéndome 800m los tienes ahí, es un tiempon en debut Chema, marcón curradisimo y sigo avanzando hasta la meta lo mas rápido que pude en ese momento.

Chema entrando en meta

Chema entrando en meta

Por fin META, 3h 3min 38seg,  estoy roto y lo primero que hago es pedirle un abrazo a la muchacha  de la ambulancia que tengo al lado, necesito cariño, pero sobre todo estirar el gemelo y ella me ayuda. Me dan mi medalla y horror tengo que subir 4 escalones, necesito ayuda para ello, pero prueba conseguida, soy Finisher.

De ahí y hasta la llegada a casa son todo felicitaciones y buenas noticias, bueno o casi todo, pero ese día ya no se podía empañar, el trabajo estaba realizado con éxito y había que celebrarlo como se merece junto al máquina de Manolo, Paloma, la familia del RC y esos Kamparredores buenos que te enseñan este noble arte de correr. Poco después coche lleno de risas e historias y a casa con el firme pensamiento de que como tantos locos voy a repetir.

 

Chema Almendro

Por los pelos…

Muy buenas chic@s .
Después tomarme un año sabático ,en lo que a maratón se refiere, acepte el reto de ir a correr el Maratón de Barcelona ,en principio con muchas dudas ,ya que siempre he creído que “esta no es mi distancia” , pero después descubrí que quien la sigue la consigue ,eso sí con mucho trabajo y dedicación .
Hablé con Luismi ,en octubre creo, para planear correr el maratón ,inclusive de ver la posibilidad de atacar el sub 3hrs, que a lo mejor podría ir a por ello ,entonces ya desde ahí empecé con el trabajo que me llevaría a Barcelona ,trabajando primero la velocidad ,pasando por hacer MMP en 10K  (35:48 en Aranjuez ) , después de la San Silvestre Vallecana y por último el Trofeo Paris; de ahí en adelante empezamos a trabajar la resistencia ,las tiradas largas y las series largas ,a ritmo más semejante al de maratón; el primer test fue la Media Maratón de Getafe ,donde hice otro MMP en la distancia , con 1:23:50 , aunque no me encontraba nada a gusto ,no me sentía con las garantías de ir a afrontar el maratón ,pero seguimos trabajando y por ende seguimos mejorando ,tanto que en la tirada más larga ,de 30 kms , me sentí muy bien de piernas y eso hizo que cambie mi mentalidad ,que si podía ir a por ello.

Kampas rumbo a Barcelona

Kampas rumbo a Barcelona

Barcelona ,como casi en todas las maratones ,presentaba un ambiente único ,habían 20.221 almas presentes en la línea de salida; analizando el recorrido ,nos dimos cuenta de que no era un circuito muy llano ,pero tampoco era muy duro ,como Madrid , así que todo dependía de nuestra capacidad de concentración y sufrimiento ,por qué el entrenamiento lo llevábamos en las piernas .
5:30 am del día 13 de marzo ,nos despertamos en el apartamento ,para los clásicos rituales de desayuno y demás ,después de unas risas y algo de música ,decidimos ir hacia la salida .

Ruben,Vicente,Zaida, Esther,Jero y Christian preparados en la salida

Ruben,Vicente,Zaida, Esther,Jero y Christian preparados en la salida

Sin lugar a dudas ,para mí , Barcelona tiene una de las mejores maratones de Europa ,una organización de 10 puntos ,el voluntariado totalmente implicado en el mismo y con la gente volcada a su maratón ,no hubo problemas ni en el ropero ,ni en los cajones de salida , ni en los avituallamientos; los globos de ritmos ,por lo menos en el que yo iba , marcaban muy bien los tiempos de paso ,inclusive en los últimos kms ellos eran los que iban a por agua ,isotonicos y geles ,para repartir a todos los que íbamos con ellos ,eran 5 corredores que llevaban globos y los 5 terminaron junto a todo el grupo ;las calles muy amplias para correr ,pasando por los lugares más emblemáticos de Barcelona .
Por mi parte ,salí con la mirada puesta en bajar de 3 horas ,me encontraba muy bien ,había hecho buenos entrenamientos ,con la garantía de poder lucharlo ,no iba a ser fácil ,pero sí iba a lucharlo .

Los primeros kilómetros

Los primeros kilómetros

Desde la salida mantuve el ritmo ,al principio me parecía que el globo iba algo rápido ,pero después me di cuenta de que mi reloj no marcaba los kms exactos ,entonces me concentré en mantener el ritmo y pasar la media maratón ,el km 30 y el km 40 en los tiempos planeados ,los cuales fueron casi perfectos; teníamos avituallamientos cada 2.5 kms ,no deje pasar ninguno ,por más de que solo beba un sorbo ,sabía que con la humedad que allí había iba a ser una parte fundamental para lograr alcanzar mi objetivo ;tome los geles según el plan ,15, 25 y 35 , aunque llevaba uno más por si acaso ; tuve un pequeño bajón en el km 24 ,ignoro el por qué ,pero supe asimilarlo y reponerme de ello y continúe sin problemas ,aunque voy a confesar de que por unos instantes lo pase mal y me preocupó bastante ;llegue al km 30 en 2:06:50 ,tiempo dentro lo planificado ,ya que en un entrenamiento hablaba con Pirri y me dijo que entre 2:06:30 y 2:08:00 estaría dentro del margen ,llegamos al km 35 y decidí acelerar el paso ,pero el intento me duro 200 mts ,ya que me di cuenta que las piernas ya las tenía cansadas ,entonces decidí seguir el ritmo ;llegado al km 38 ,en la plaza de Colón ,me di cuenta de que el globo se me iba cada vez más y más ,no sabia si habían cambiado el ritmo o yo iba más lento ,pero me estaba desesperando un poco ,veo mi reloj y me doy cuenta de que sigo a ritmo de bajar de 3hrs ,entonces dejó que se vaya pero con el ojo puesto en el reloj; desde ese punto empieza la parte más dura , los últimos kms tienen una cierta inclinación ,una cuesta hasta llegar a meta ,aunque ya lo sabíamos y lo esperábamos ,inclusive en las tiradas largas los últimos kms lo hacíamos del lago al barrio ,emulando la última parte que nos esperaba en Barcelona ,pero aún así se me hizo dura dura , el paso por el km 40 fue en 2:50:12, muy justo para mis pretensiones ,ahí llego un momento muy malo ,de repente siento que el isquiotibial izquierdo me empieza a molestar y siento que se va subiendo ,en cuestión de segundos me paro en el bordillo y comienzo a estirar y a relajar el músculo ,para suerte mía no llega a subirse del todo y solo llega a ser un amago ,pierdo como 10 largos segundos (o menos) que se me hicieron eternos ;continuo mi camino hacia la meta y de repente a lo lejos se ve la Plaza de España,eso me da vida y mucha ,me digo a mí mismo que esto ya está hecho ,dejó de ver el reloj y me dejo llevar por las ganas que tenía de cruzar la línea de meta ;km 42 giro a la izquierda y 195 mts para la gloria ,los 195 mts más largos de mi vida ,donde voy viendo el cronómetro del arco de llegada ,donde se me empieza a cruzar muchas cosas ,miles de cosas , donde las lágrimas empiezan a brotar solas, miles de recuerdos ,toda esta preparación ,todo este recorrido ,toda la gente que me anima ,mi familia que siempre me apoya y los huevos que le echamos ,todos , a este deporte .
Cronómetro parado en 2:59:57 , distancia recorrida 42kms 770 mts , ritmo medio 4:12 min/km , me alegro mucho ,me da un buen subidon , lo he conseguido ,me ha costado y lo he conseguido.
Soy un maratoniano sub 3 hrs .

Saborenado la gloria

Saborenado la gloria

Agradecer a Luismi ,por su paciencia y dedicación  en todo este tiempo; a Pirri y sus grandes consejos ,como se nota que más sabe el diablo por viejo ; a Rubén por toda su compañía en este camino ;a Zaida ,la incombustible ,la mamá del grupo; a Jero ,Miguel, Vicente  y Jaime, por su gran compañía

Con Jero y Ruben los tres conseguimos mejor marca personal

Con Jero y Ruben los tres conseguimos mejor marca personal

y en especial a Octavio ,que se ocupó del alojamiento y algunos detalles más , que estuvo siempre animando al grupo ,que aunque tenemos una cuestión pendiente desde septiembre de 2014 ,es una gran persona; a todo el club Kamparredores, a esta gran familia de corredores ,al cual estoy orgulloso de pertenecer .

Que mejor que unas pizzas para reponer fuerzas

Que mejor que unas pizzas para reponer fuerzas

Muchas gracias .
Saludos .
Christian.

Maratón de Sevilla. Crónica de una debutante.

Después de la pluma brillante del Presi y de la gran gesta de Luimi, poco puedo aportar, solo os recordaré lo que casi todos ya sabéis, que está experiencia es la Ostia¡¡¡ en mi caso solo superable por el momento de tener un hijo.

Salí a terminarla y divertirme y eso hice, es más, me lo pasé en grande!!! Corrí toda la carrera acompañada por Carolina, una runner que nos acompañaba en la expedición a Sevilla, medio duende medio elfo que cuando corre casi no pisa el suelo.

Junto a Carolina

Junto a Carolina

Desde el minuto cero íbamos de subidón:  jaleando al público para que nos animase, bromeando con los compañeros de carrera (en Sevilla hay mucha guasa…) y disfrutando de las vistas de una preciosa Ciudad, el rio, la torre del oro, la maestranza…

Me centré en pensar solo en los siguientes kilómetros, el próximo avituallamiento, y cuando me quise dar cuenta ya estaba en la Plaza de España,  km 35 ¡¡¡¡ Ya estaba hecho¡¡¡ Ni muro ni leches¡¡¡  Pero no todo fue tan bonito, el dolor del isquion me acompaño todo el camino, y en el km 38 ya no era capaz de animar, me centré en los piececillos de mi duende acompañante y me dije “síguelos  hasta la meta, solo quedan 4 km, eso es la vuelta desde el lago”.

Cuando entramos en el estado me vine arriba, y tal y como le había prometido a Carol me descalcé para correr junto a ella los último metros (Carol es minimalista) crucé la meta de su mano y con las zapatillas en la otra, parecía que veníamos de pescar en el rio…

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A partir de ahí un tobogán de sensaciones, lloré,  reí, lloré, y tenía la sensación de que me podía comer el mundo.

Carol, Zaida y Luismi

Carol, Zaida y Luismi

Jero y Zaida

Jero y Zaida

En esta aventura he tenido la guía de un maestro (Luismi), la paciencia de un gran compañero (Jero), los consejos y el apoyo de un gran Klub y la suerte de compartir mi primera vez con un reparto de lujo (Pirri, Pablo, Edu y Carolina). Gracias a todos los Kampas porque en cada kilómetro de los 42 hay un poquito de todos vosotros.

Zaida

Maratón vías verdes

Esta es la típica carrera, que incluso estando en la salida, todavía te estas preguntando ¿pero qué hostias hago aquí? Y más cuando el viernes después de unas series, me tuve que atrincherar en casa con paracetamol y mantita.
Pero es lo que pasa cuando a mitad de semana recibes una llamada
-Que pasa Edu? Qué me cuentas?
-Pues nada tío, que como en Getafe no me quede con muy buenas sensaciones me he apuntado a los 30km de Arganda.
-Siiii, pues creo que Nanin se iba a apuntar a la maratón.
Pero tu, ya no estás en la conversación, en un hombro te ha aparecido tu yo sensato (no Pirri no lo hagas) pero en el otro esta tu otro yo el del r&r. (Venga te lo tomas como tirada larga y ya esta)
La siguiente llamada es.
-Nanin? Que Edu y yo nos hemos apuntado a los 30 de Arganda (si, soy más de r&r )
-Siiiii, pues ahora me apunto al maratón.
¡¡¡Capullo no se había apuntado!!!
El caso es que a las 6:45 del domingo, partimos para Arganda con Diego, que nos mira con esa cara que sólo tienen los niños, pero que nos esta diciendo. Ya me la ha colado mi padre y sus amigotes.
Pues nada unos en el bus dirección Orusco, otros dirección Perales y…

Nanín y el gran Diego

Nanín y el gran Diego

Sobre la carrera
Pues las tres distancias acababan en el poli de Arganda, de este partían los buses, que para nuestra sorpresa eran las blasas de toda la vida.
Nos despedimos de Nanin y Diego, con. En un rato nos vemos!!!

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Nuestra llegada a Perales de Tajuña? La verdad? Pues fría como la mañana, unos cuantos mozos del pueblo, a punto de recogerse con la última copa en la mano y poco más. Como estaba claro que no iba a haber aglomeraciones para dejar la mochila, nos hacemos fuertes en el ayuntamiento, al lado de los baños (siempre jugando con la estrategia). Claro que imaginaros la cara de la alcaldesa que estaba por allí. Ya se me han colado los de Podemos en el ayuntamiento.
Quince minutos antes de la salida, dejamos las cosas y a calentar, nos ponemos en discreta segunda fila, que está la alcaldesa pistola en mano y todavía nos mira con ojos desconfiados.
Pistoletazo y a correr, enseguida se forma una grupeta en cabeza de unos 10 corredores, Edu y yo hacemos que con nosotros no va la cosa y seguimos en ese segundo plano, aunque a partir del km3 vamos solos. 4’08”, 4’05”, 4’02”. Vamos a relajar que nos estamos viniendo arriba, volvemos al 4’10”. Llegando a Morata, que es el pueblo del que han salido los de 21km, a los de delante no los vemos, vistazo para atrás y adivinamos un corredor que nos persigue a unos prudenciales 100m. Aquí empieza la parte más dura de la carrera, son unos 9km picando para arriba y como vamos girando, el aire se convierte en algo más que un soplo de aire fresco. Pero!!! Maldición!!! He intuido en un giro un corredor que se ha descolgado del grupo de cabeza.
Perdonar, ahora os voy a hablar de atunes y tiburones
¿sabéis que pasa, cuándo en un bando de atunes, uno muestra flaqueza? Y lo que es peor? Cuándo los tiburones lo intuyen?
Pues sí. Mis piernas empiezan a funcionar más rápido, noto que Edu se va quedando, pero ya llevo los ojos infectados en sangre, uno que ya esta, como!!! Ahí va otro y ahora ya estoy bajando y empiezan aparecer los últimos de la media. Joder estoy disfrutando, lo de aquí y lo de Getafe…

La llegada
Los tres, cuatro últimos km discurren por Arganda, aquí parece una carrera distinta, te meten por aceras, rotondas, túneles, tierra, carril bici, piensas!! Cuando deje de correr una carrera en línea, para empezar un cross? Urbano pero cross. Una vez entras en el estadio, pista de atletismo y meta, miro el reloj y me marca 2h 04’38” a 4’08” de media, y sobre todo muy buenas sensaciones.

Pirri entrando en meta

Pirri entrando en meta

Medalla, bolsa del corredor, mochila (todo muy bien organizado) y ya veo a Edu que viene como un tiro, 2h 07’10”. Ahora toca esperar a Nanin, mientras, ducha de agua caliente y avituallamiento a espuertas, incluida salchichaca, por poner un pero… Falto cervecita.
Salen las clasificaciones, yo puesto 7 y primero en mi categoría, Edu puesto 10.

Pirri en el podium

Pirri en el podium

A esto, vemos la inconfundible silueta de un tío tirando de un carro, miro el reloj de meta y pienso, que animal!!!, con el perfil que tiene la carrera y va a bajar de 3h30′, aún así a 100m de meta, para, saca a Diego del carro y cruza la meta con este en un brazo y el carro en la otra mano. 3h29′. Y encima ha hecho más de media maratón, con una rueda pinchada, me escojono.

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Esperamos el momento podium y cuando ya nos vamos a ir…. Os acordáis de esas pelis de guerra? Que el helicóptero empieza a despegar, mientras le disparan por todos los sitios y justo alguien mira y ve saliendo de la maleza, aún tío con el brazo en cabestrillo, apoyado en el rifle y cojeando y llega… Pues sí, es Cesar, que se marca su 25 maratón, en 4h30′, como son los del Vietnam!!!.

Pirri.